“Si devaluamos se pierde la Revolución Bolivariana”

HomeroHomero Español: Se debe “proteger de manera titánica nuestro signo monetario”

“Si devaluamos se pierde la Revolución Bolivariana”, sentenció el economista venezolano y profesor jubilado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces) de la Universidad Central de Venezuela, Homero Español.

La devaluación no es la solución para resolver el déficit fiscal, sino que llevará a la clase media y asalariada hacia el umbral de la pobreza. Su posición es que se debe “proteger de manera titánica nuestro signo monetario, sin ceder a las presiones de los enemigos del proceso”.

Pide tener “conciencia permanente” de que un ajuste de la moneda, tipo devaluación, empobrece aceleradamente a las grandes mayorías, en la medida que el tipo de cambio empuja la estructura de costos, lo que a su vez sirve de excusa para la manipulación de los precios, que terminan erosionando el poder adquisitivo de la sociedad en su conjunto.

Fue enfático en que debe mantenerse el control de cambio “con mucho rigor” y en que quienes reciban dólares para importar, que presenten fianzas bancarias en monedas equivalentes, pues de hacerlo en bolívares no les importará que le ejecuten la garantía si al final pueden salir fortalecidos actuando como especuladores en los mercados ilegales.

PRIORIZAR LUCHA POLÍTICA

Argumentó que el proceso que vive el país está mal comprendido. En su criterio, no hay una crisis, se trata de una lucha política que tiene su expresión en lo económico. “Los grupos de presión tradicionales en estos 15 años no han podido derrocar al Gobierno Bolivariano”, aseveró.

Español considera que la actual situación de desabastecimiento en el país forma parte de la estrategia de la burguesía de generar un bloqueo económico en el país. “Lo realizaron con éxito en Chile en 1973, pero en Venezuela no han podido por la capacidad de compra que genera el petróleo. En estos momentos creo que los tiros vienen por ahí, buscan crear una situación de desabastecimiento permanente”, asestó.

Pero la capacidad de compra del Estado ha mermado esa presión, por lo que los grupos económicos han organizado una estrategia “mejor diseñada”, mediante el contrabando de extracción. “La salida de productos en Venezuela es parte de estan misma guerra, para eso está el narcotráfico y los bachaqueros. Quienes ponen los dólares no les importa que le decomisen las gandolas y la mercancía. Los que van a la cárcel tienen su dinero seguro, se lo van a dar a su familia”, manifestó.

Su percepción es que con esta fatiga lo que busca la oposición es cambiar la correlación de fuerzas cuando haya elecciones; por eso, reiteró que los analistas políticos del lado del Gobierno están leyendo “erróneamente el problema económico”.

“Son economistas que leen y se forman con los mismos manuales que promueven el capitalismo competitivo trasnacionalizado”, acotó y agregó que el Gobierno tiene interés en hacer otras cosas, pero no “dispone de un librito, simplemente porque no existe”.

Insistió en que se debe asumir que el chavismo puso la economía subordinada a lo político, pero el capitalismo es a la inversa: son los grupos de poder los que dictan las órdenes y los políticos las ejecutan. Todos los escritos marxistas ponen en evidencia esta estrategia, planteó.

Una perspectiva revolucionaria no puede proceder con las armas del sistema como “acertadamente”, en oportunidades, denunció el presidente Hugo Chávez cuando, parafraseando al Che Guevara, sostenía que “no será con las armas amelladas del capitalismo como podremos cambiar las sociedad venezolana, pues la economía no puede estar por encima de la gente”.

Esta propuesta del líder de la Revolución Bolivariana, según Español, equivale a afirmar que la política prevalece sobre la economía, que los fines sociales subordinan a los fines privados, es decir, el bien público está por encima del interés privado.

LÓGICA MERCANTIL

Su perspectiva es que los grupos económicos lo que quieren es revertir ese estado de cosas y pretenden poner la economía por encima de todo, por eso declaran una crisis económica para que el Gobierno la atienda y se olvide del problema político.

Tal es así que un grupo de economistas se hacen eco de esa posición, como se evidencia en sus declaraciones al Correo del Orinoco, en la edición del domingo 17 de agosto de 2014, en la que afirman que se “debe restituir la autonomía” del Banco Central de Venezuela (BCV) y que una eventual “privatización de Pdvsa no es problema”, lo importante son los impuestos que pueda tributar el Fisco. “Esta es una lógica mercantil, perfectamente comprensible”, comentó.

En el fondo, aseveró, esos personajes se cubren en un ropaje de cientificidad, terminan comportándose como “guardianes de la ideología dominante, explicando, recomendando, sugiriendo, criticando y promoviendo acciones que aseguren la reproducción del sistema”, sentenció.

Otra de las propuestas, que le ha oído a algunos voceros señala que con la devaluación del bolívar se podrá financiar el déficit con las ganancias cambiarias. “Creo que es un error, porque si se queda en ese movimiento, se caería en lo que Keynes calificaba de ilusión monetaria. Se impulsaría la estructura de costos y al Gobierno, como mayor comprador, se le irían esos recursos por la vía del gasto”, argumentó el economista.

Al proponer una paridad cambiaria de “equilibrio” entre los precios de bienes producidos internamente y bienes importados, según ellos, se “estimulan las exportaciones”, sin tener en cuenta que las medidas puedan conducir a que porciones importantes de la población queden relegadas del consumo de los bienes considerados “exportables”, reiteró.

PODER ADQUISITIVO

Otro de los problemas que resalta ese grupo “afecto a los manuales” es el exceso de liquidez y proponen la devaluación como un mecanismo para reducir la liquidez. Español explicó que esa medida ocasiona también un incremento en los costos y se reduce el poder de compra de la gente, porque se indexan todos los precios.

Tales argumentos reiterados por los medios de comunicación terminan santificándose como credos colectivos, una vez que las empresas de difusión que dominan el espectro social, los promueven mediante la creación y manipulación de la opinión, lo que al final conduce a que los propios explotados terminen aceptando “pasivamente” el deterioro de sus condiciones de vida.

La realidad de todo esto es que los ajustes de precios siempre se originan hacia arriba y los ajustes en el tipo de cambio suelen ser medidas de devaluación que hacen que los bienes del resto del mundo resulten más costosos para los nacionales y que la producción nacional se haga más barata para el resto del mundo.

“Claro, se equilibran las cuentas, pero esa es una visión desde el punto de vista contable, pero se olvida el punto de vista político que es fundamental, como mencioné antes”, indicó. Su punto de vista es que no hay que ceder a estos argumentos “porque no hay tal crisis”, ratificó, e insistió en que si se cede se puede caer en ese círculo inflacionario. Hay otros mecanismos para cubrir esa brecha, planteó.

OTROS MECANISMOS

Entre esos otros mecanismos está el de valorizar el signo monetario. “La revaluación no es una decisión descabellada”, inquirió el profesor jubilado de la UCV. En vez de devaluar para cubrir la brecha fiscal, explicó, se puede ejecutar un plan de emisión de deuda, fundamentalmente interna, para cubrir las necesidades presupuestarias del Gobierno, como lo es el endeudamiento, y revaluar el bolívar. “Claro tiene que tener otros componentes”, acotó.

Por ejemplo, mencionó el plan de inspecciones a los comercios. “Esas fiscalizaciones a los establecimientos pueden tener un impacto mediático, pero no resuelven el problema. Soy partidario de volver al PVP (precio de venta al público) que antes administraba el Ministerio de Fomento”, propuso.

Se debe obligar a los establecimientos a publicar las listas de precios para que los Consejos Comunales ejerzan la contraloría social. “Las visitas son buenas, pero cuando los fiscales se van, los comerciantes vuelven a hacer lo mismo y quienes sufren las consecuencias es la población”, se lamentó.

Es cierto que las colas tienen como finalidad fatigar a la gente, pero estos operativos que se ven por los medios de comunicación no garantizan que después que se van las autoridades “vuelvan a lo mismo”.

Aseguró que la gente tiene capacidad de compra, pero si se devalúa, se reduce el sueldo, por lo que considera que se debe resolver ese problema de otra manera.

El profesor jubilado de la UCV recomendó identificar las aristas que ocasionan la fatiga de la gente y aplicar medidas permanentes en el tiempo, “no se puede tomar decisiones hoy y olvidarse mañana. Cerramos la frontera por un mes y después la abrimos el que viene, ¡Nos van a hacer lo mismo, compañero!”.

RECUPERAR LA PRODUCCIÓN

En sintonía con las propuestas gubernamentales, planteó la necesidad de dirigir los mayores esfuerzos hacia la producción interna para completar las deficiencias de la oferta en rubros como alimentos, medicamentos, materias primas, bienes intermedio, partes y repuestos, por mencionar los prioritarios.

También mencionó la importancia de impulsar las obras de infraestructura como el proyecto de ferrocarriles para garantizar sistemas masivos de transporte de carga y de pasajeros, lo que debe incidir en los costos de la producción interna.

“No se puede seguir financiando la industria automotriz transnacional. Lo cual no quiere decir que se adquiera lo que le falte, pero se debe generar una solución distinta. Hay que desarrollar cadenas productivas complementarias en zonas específicas que permitan una reconfiguración del espacio geográfico”, argumentó.

Otro de los sectores que considera necesario poner especial atención es el agrícola, mediante políticas audaces que permitan proceder a una revalorización de la vida y la producción en el campo. En esto las políticas del Estado son decisivas, fundamentalmente en lo que respecta a infraestructura y tierras cultivables.

Además mencionó estímulos crediticios a quienes manifiesten y “muestren condiciones para garantizar producciones y organizarse con base a procesos comunitarios propuestos en el plan de la patria”, concluyó.

MANTENER EL LEGADO DE CHÁVEZ

Homero Español sostiene que la Revolución Bolivariana es la vía para la construcción de un mundo nuevo. “Sueño que cobró sentido de realidad con la irrupción del comandante, Hugo Rafael Chávez Frías, quien convocó a los venezolanos para poner a andar un proyecto de país con igualdad y con justicia social, soberano y autónomo, en libertad, como lo soñaron nuestros libertadores”.

Ante la ausencia del comandante Chávez y “frente a la arremetida de la lumpen burguesía parasitaria, que actúa como misil de los centros de poder del capital”, Español espera que el presidente Nicolás Maduro siga con el legado del líder de la Revolución, que no es otro que el plan de la patria.

Aseguró que tiene “claro que una Revolución no se hace aplicando un manual y con máquinas (personas) que actúen cual robots, sino con gente cuyo compromiso ideológico y cosmovisión del mundo es de naturaleza diversa y, en ese sentido, asume sus compromisos, preferencias y prioridades”.

PRECIO DE LA GASOLINA POR DEBAJO DEL INTERNACIONAL

El economista Homero Español se mostró partidario de la propuesta de ajustes en la distribución y valor de los combustibles, pero sin que se internacionalice su precio.

“Esto debe complementarse con una política pública de transporte que tome partido por los medios masivos y desestimule el uso del automóvil, propio del modelo capitalista estadounidense. Resulta muy costoso a la sociedad, tanto en pérdidas de vidas y discapacidades de personas afectadas por accidentes”, dijo.

En el derroche de la gasolina “está asociado a comportamientos y modelos sociales, característicos del consumismo capitalista”, agregó.

Está de acuerdo, asimismo, con que en las zonas populares se conformen organizaciones de transportes, con financiamiento de la banca pública y de propiedad colectiva, bajo la administración de Consejos Comunales que por más de dos años hayan demostrado una aceptable capacidad de gestión.

Esas organizaciones deberán garantizar la movilidad de las personas y adoptar tarifas consensuadas, fijadas y arbitradas en asambleas de las comunidades. Igualmente, propone que esas asociaciones deberían constituir fondos solidarios para redimir obligaciones y para atender el mantenimiento y cuidado del transporte a su cargo.

Tomado de: Correo del Orinoco

Anuncios