Proceso de transformación de Hugo Chávez en pueblo y la responsabilidad histórica de la clase obrera

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PRESENTACION

La Comisión Nacional de Autoformación Colectiva, Integral, Continua y Permanente de la Universidad Bolivariana de Trabajadores “Jesús Rivero”, en el marco del debate que se viene generando en el seno de la Clase Obrera, sobre nuestra responsabilidad histórica, elaboro este documento  titulado Proceso De Transformación De Hugo Chávez En Pueblo Y La Responsabilidad Histórica De La Clase Obrera.

Esperamos que el presente material contribuya a nuestra unidad programática como clase en torno a la Gestión Directa y Democrática de la Dirección del Proceso Social Nacional de Trabajo, paso fundamental para la construcción de la Patria Socialista.

 

Caracas, 8 de enero de 2014

 Proceso De Transformación De Hugo Chávez En Pueblo Y La Responsabilidad Histórica De La Clase Obrera

Primera fase del proceso de transformación de Hugo en Pueblo

El 4 de febrero de 1992, el pueblo en armas, desde las bases de las Fuerzas Armadas y bajo la dirección del Comandante Hugo Chávez Frías, asumiendo el pensamiento de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora, insurgió contra todo el sistema de dominación a que estábamos sometidos.

Con esa acción se retoma el hilo roto en 1.830, levantando el programa de libertad, independencia, soberanía nacional y la mayor suma de felicidad social posible, sistematizado por Simón Bolívar, El Libertador, en la guerra de independencia.

En horas de la mañana de ese 4 de febrero, el pueblo miró a su hijo por televisión, asumiendo la responsabilidad de la acción e informando que por ahora el objetivo no se había alcanzado. Textualmente dijo:

“Compañeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros acá en Caracas, no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar más derramamiento de sangre. Ya es tiempo de reflexionar y vendrán nuevas situaciones y el país tiene que enrumbarse definitivamente hacia un destino mejor. Así que oigan mi palabra. Oigan al Comandante Chávez quien les lanza este mensaje para que, por favor, reflexionen y depongan las armas porque ya, en verdad, los objetivos que nos hemos trazado a nivel nacional, es imposible que los logremos. Compañeros, oigan este mensaje solidario. Les agradezco su lealtad, les agradezco su valentía, su desprendimiento, y yo, ante el país y ante ustedes, asumo la responsabilidad de este Movimiento militar Bolivariano. Muchas gracias.”

En ese instante se produce una transformación cualitativa en el movimiento popular. El pueblo como sujeto social que emprendió la marcha desde el 27 y 28 de febrero de 1989, en busca de su libertad, su independencia y su soberanía, se identificó con el Comandante Chávez y así entró a una fase de acumulación de fuerzas en base a su unificación en torno a él, como líder, y al programa de liberación nacional y revolución social levantado por el pueblo, en la guerra de independencia, bajo el liderazgo del Libertador, Simón Bolívar.

Este proceso de transformación da otro salto cualitativo en 1998, cuando por primera vez como pueblo asumíamos la presidencia de la república, materializados en Hugo Chávez, con esta victoria electoral le quitábamos la presidencia a la burguesía apátrida venezolana operadora del imperialismo y así dábamos el primer gran paso en busca de la libertad, la independencia y la soberanía.

Al momento de asumir la presidencia, Hugo jura “ante esta moribunda constitución” (la constitución del 1961), y como pueblo nos convocó a la Asamblea Nacional Constituyente, donde luego, mediante referéndum popular, aprobamos la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), donde establecemos con absoluta claridad que:

“Artículo 1. La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.”

Y así mismo establece en el Artículo 5 que:

“La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”

Con este hecho se sellaría una primera fase de la Revolución Bolivariana y de la transformación de Hugo en pueblo, esto bajo el compromiso de materializar el programa establecido en el texto constitucional y así conseguir nuestra independencia, libertad y soberanía.

Segunda fase del proceso de transformación de Hugo en Pueblo

Una vez hecho gobierno y con un texto constitucional que establecía el programa para la transformación del Estado y la consecución de la independencia, libertad y soberanía, emprendimos la lucha en torno a quien gestionaba el proceso social de trabajo en nuestra patria, si continuaba siendo el imperialismo a través de la burguesía apátrida venezolana, dándole la dirección de ser un país dependiente, simple suplidor de materia prima y mano de obra explotada para el capital financiero transnacional o si nosotros como pueblo, obedeciendo el mandato establecido en el texto constitucional que nos habíamos dado, ejercíamos la gestión y así dirigíamos el proceso social de trabajo a lo establecido en el texto constitucional, el cual plantea en su artículo 299 que:

“el Régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela”

Tiene como fin:

“… asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad”.

Y para ello establece como estrategia principal:

 “… garantizar una justa distribución de la riqueza…

A su vez la constitución plantea en su artículo 3 que:

“El Estado tiene como fines esenciales…la construcción de una sociedad justa y amante de la paz…”

Sobre la gestión del proceso social de trabajo, el texto constitucional establece en el artículo 5:

“La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta constitución y en la ley…”

Y en el 62:

“La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo”

Estableciendo así, que es a través de la gestión pública la manera como nosotras y nosotros debemos ejercer la soberanía de manera directa,

Bajo estas premisas el Comandante Chávez comienza la ofensiva decretando en el 2001 las 49 leyes habilitantes, entre ellas la ley de tierra y de pesca que significaban un primer golpe contra los monopolios establecidos por el imperialismo en nuestro país en estos ámbitos. Así mismo despide a la alta directiva de PDVSA, comprometida esta con el imperialismo.

Estas acciones generaron de manera inmediata una reacción en el imperialismo, apoyados principalmente en los medios de comunicación privados nacionales, quienes lograron confundir y movilizar una significativa cantidad de compatriotas en contra de su propio proceso de liberación,  y en la mayoría del alto mando militar, se lanzó en un intento de golpe de Estado el 11 de abril de 2002, intentona que derrotamos, militares patriotas y pueblo venezolano, como un solo cuerpo, así derrotamos a los apátridas y rescatamos a Hugo Chávez, retomando el hilo constitucional. Una vez más, Hugo y nosotros nos fundíamos como uno solo en base a la lucha por la independencia, libertad y soberanía de la patria.

Esta acción fue las que nos permitió avanzar de manera acelerada en el proceso de transformación de la otrora fuerza armada nacional, al servicio del imperialismo, la cual Hugo catalogó como una “fuerza de ocupación extranjera”, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, comprometida con la independencia, libertad y soberanía de la patria. Este fue el punto de inflexión para que los medios de seguridad y defensa de la República se pusieran al servicio de la nación, pudiésemos decir para que pasaran a ser de propiedad nacional.

Hugo, entendiendo el proceso de simbiosis entre él y el pueblo, unido a la crisis estructural del imperialismo, continúa en ofensiva y prepara todo el escenario para tentar al imperialismo a que lance una nueva contraofensiva, el sabotaje petrolero de 2002 – 2003, el sabotaje estaba destinado a ser derrotado.

Entre diciembre de 2002 y marzo de 2003, el imperialismo a través de los directores, gerentes y superintendentes, y en general de los trabajadores y trabajadoras integrantes de la nómina mayor de Petróleos de Venezuela, organizados como “Gente del Petróleo”, desarrollaron un sabotaje contra la industria, con el objeto nuevamente de retomar la presidencia de la República. Durante el sabotaje los trabajadores y trabajadoras petroleros patriotas junto a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, nos organizamos como clase obrera, enfrentamos al sabotaje y obtuvimos la victoria. Como clase ejercimos la gestión directa y democrática de la industria petrolera, parte fundamental de nuestro proceso social de trabajo, para aquel momento pensamos y actuamos como Chávez.

Una vez derrotado el sabotaje petrolero, y develada la contradicción principal del momento, la cual era entre la propiedad transnacional y la propiedad nacional de los medios de producción estratégicos, comienza el proceso de transformación de la propiedad transnacional a la propiedad nacional de las industrias estratégicas, esta acción es la que signa la segunda fase de la transformación de Chávez en pueblo, sin que los medios de producción fuesen de propiedad nacional sería una utopía pensar en que el pueblo ejerciera la gestión pública, y así ejerciera la soberanía de manera directa para materializar nuestra independencia, libertad y soberanía.

En este sentido, en el año 2005, nuestro Comandante declara el carácter socialista de la Revolución Bolivariana, desde esa declaración hasta el día de hoy, hemos creado más de 600 empresas de propiedad nacional, bien sea por la vía de la creación propiamente dicha o por la vía de la compra o indemnización por parte del Estado a empresarios privados nacionales y transnacionales. Esto permitió que desde el punto de vista legal los principales medios de producción, a decir, los hidrocarburos (PDVSA), la electricidad (CORPOELEC), las telecomunicaciones (CANTV), el cemento (Corporación del Cemento), el acero (SIDOR), el mar, el cielo y la tierra, estén en nuestras manos como pueblo y concretamente en las manos de la clase obrera.

El año 2002 y 2003 significó un punto de inflexión, desde entonces y hasta hoy como clase obrera pasamos a tener en nuestras manos los medios de seguridad y defensa, y los principales medios de producción.

La transformación de la propiedad transnacional en propiedad nacional sobre los medios de producción, constituye la primera manifestación de independencia económica; pero no es suficiente, en tanto que debe pasar del carácter legal, que establece que los medios de producción son propiedad de la nación, al carácter real, es decir que el pueblo asuma conscientemente la propiedad sobre ellos y para ello la clase obrera, quien es la que tiene en sus manos los medios de seguridad y defensa y los medios de producción, debe asumir la gestión directa y democrática de la dirección del proceso social de trabajo. Con este paso consolidaríamos la anhelada independencia, libertad y soberanía.

Esta nueva fase en la cual debemos consolidar la soberanía política y la independencia económica, está caracterizada fundamentalmente por la conversión de la propiedad nacional de los medios de producción en propiedad social, paso necesario para cerrar la transición del capitalismo al socialismo y comenzar el periodo de patria socialista.

Nuevamente Hugo, interpretando de manera correcta la coyuntura y su propia situación de salud, en 2012 lanza una nueva acción ofensiva elaborando y aprobando a través de la Ley Habilitante (2010 – 2012) una nueva Ley Orgánica del Trabajo, una que desarrollara lo que faltaba desarrollar en el texto constitucional para así establecer las líneas programáticas que nos orientaran en el que hacer para cerrar la transición del capitalismo al socialismo, construir la patria socialista, y así consolidar la independencia, libertad y soberanía.

Tercera fase del proceso de transformación de Hugo en Pueblo

En el 2012 se aprueba la nueva Ley del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), en esta establecemos, junto con la constitución, las líneas programáticas que nos orientan para pasar de la propiedad nacional de los medios de producción a la propiedad social.

En este sentido, en el artículo 1 de la LOTTT se establece:

“Esta Ley, tiene por objeto proteger al trabajo como hecho social y garantizar los derechos de los trabajadores y de las trabajadoras, creadores de la riqueza socialmente producida y sujetos protagónicos de los procesos de educación y trabajo para alcanzar los fines esenciales del Estado democrático y social de derecho y de justicia…”.

A su vez, el texto constitucional plantea en su Artículo 3:

“El Estado tiene como fines esenciales… la construcción de una sociedad justa y amante de la paz…La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines…”

Y la LOTTT plantea en el 295:

La formación colectiva, integral, continua y permanente de los trabajadores y trabajadoras constituye la esencia del proceso social de trabajo…”

Al relacionar estos artículos queda claro que:

–      El sujeto social que tiene el rol protagónico para cumplir con el programa establecido en texto constitucional y en la LOTTT es la clase obrera.

–      Para ello debe gestionar la educación y el trabajo y que estos son un solo proceso, que se fusiona en el proceso social de trabajo, tal cual lo plantea el artículo 295 de la LOTTT

En conclusión: a la clase obrera le corresponde gestionar el proceso social de trabajo para alcanzar los fines esenciales del Estado, por lo tanto es ella (la clase obrera), quien debe tomar las riendas del Estado y transformarlo en el expresado en el texto constitucional.

Sobre la dirección del proceso social de trabajo y en consecuencia del Estado, la LOTTT establece en su artículo 25:

“El proceso social de trabajo tiene como objetivo esencial, superar las formas de explotación capitalista, la producción de bienes y servicios que aseguren nuestra independencia económica, satisfagan las necesidades humanas mediante la justa distribución de la riqueza y creen las condiciones materiales, sociales y espirituales que permitan a la familia ser el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas y lograr una sociedad justa y amante de la paz, basada en la valoración ética del trabajo y en la participación activa, consciente y solidaria de los trabajadores y las trabajadoras en los procesos de transformación social, consustanciados con el ideario bolivariano…”

De lo dicho en este artículo se infiere que la dirección del proceso social de trabajo no es la establecida por el capital, es decir la explotación, exclusión y acumulación de riqueza por unos pocos, sino que es “superar las formas de explotación capitalista” y “satisfacer las necesidades humana” que es la misma dirección establecida en el texto constitucional en su artículo 3, la construcción de una “sociedad justa y amante de la paz”

Al decir superar las formas de explotación capitalista, estamos planteando la dirección hacia el socialismo y en consecuencia le estamos dando carácter socialista al Estado. Podemos afirmar que en el texto constitucional se expresa los fundamentos del Estado Socialista y que la LOTTT los desarrolla de manera más concreta; en ellas está expresado el pensamiento de Hugo.

En conclusión, Hugo Chávez con la LOTTT, nos dio la responsabilidad a nosotras y nosotros, la clase obrera, de cerrar la transición del capitalismo al socialismo, y para ello debemos ejercer la gestión, como clase,  de la dirección del proceso social de trabajo y con esto las riendas del Estado y su transformación en Estado Socialista, y así comenzar el periodo de la patria socialista, único camino que tenemos para conseguir la independencia, soberanía y libertad, tal cual lo expresó nuestro amado comandante en reiteradas ocasiones.

En este contexto, a partir del 7 de octubre de 2012, fecha en la cual volvemos a derrotar al imperialismo en una elección presidencial, hasta la fecha actual, el imperialismo lanza una contraofensiva, en esencia similar a la de 2002 – 2003, ya que agudiza la contradicción principal de ese momento, entre la propiedad transnacional de los medios de producción y la propiedad nacional de los medios de producción, y ahora en el momento vigente, entre la propiedad nacional de los medios de producción y la propiedad social.

A partir de la referida fecha, 7 de octubre, el imperialismo a través de la burguesía apátrida y parasitaria venezolana comienza una guerra económica. Las principales estrategias de la guerra utilizadas son: el ataque a la moneda, la especulación y el acaparamiento de los productos regulados. El objetivo del imperialismo es claro, buscan recuperar la Presidencia de la República, como primer paso, y desde ahí comenzar un proceso de reversión de la Revolución Bolivariana, y por el otro lado nos toca a nosotras y nosotros profundizar la Revolución Bolivariana y llevarla hasta el punto de no retorno; estamos en un punto de inflexión.

A su vez, a partir de la transformación material de nuestro comandante el 5 de marzo de 2013, comenzamos un proceso de aceleración en la conciencia como pueblo y como clase obrera; la primera expresión de eso es la victoria electoral que obtuvimos a poco más de un mes de la transformación de nuestro amado Hugo, mediante la cual llevamos al Camarada Nicolás Maduro a la presidencia; esto en medio del shock en el que aun estábamos y una guerra económica que se afianzaba. En medio de eso obtuvimos la victoria.

Para comprender el momento que estamos viviendo a nivel del salto en la conciencia, pudiésemos hacer una analogía entre esta victoria y la que obtuvimos el 13 y 14 de abril de 2002 cuando Hugo hecho pueblo, derrotó el golpe de estado y retomo el hilo constitucional, en ambos momentos expresamos nuestra voluntad inquebrantable a continuar por el camino de la independencia, la soberanía y la libertad.

La victoria electoral que obtuvimos el 8 de diciembre de 2013 expresa lo acelerado y la continuidad en el salto cualitativo que venimos dando en la conciencia, esta se da en el marco de la ofensiva revolucionaria en contra de la guerra económica. La ventaja de aproximadamente un millón de votos con la que obtuvimos la victoria, sin temor a equivocarnos, estamos convencido que expresa en su esencia nuestra disposición a llevar esta ofensiva económica hasta sus últimas consecuencias, que como pueblo y como clase obrera estamos pensando como Chávez. Nuevamente haciendo una analogía, pudiésemos comparar la batalla actual con la del sabotaje petrolero de 2002 – 2003, pero en otro nivel de desarrollo de la Revolución Bolivariana, en aquel entonces la contradicción principal era entre la propiedad transnacional de los medios de producción y la propiedad nacional y ahora es entre la propiedad nacional de los medios de producción y la propiedad social, en aquel entonces resolvimos la contradicción en favor de la revolución y entramos en el proceso de nacionalización de las industrias estratégicas, ahora nos toca hacer lo mismo, resolver la contradicción en favor de la revolución. En este sentido nos toca entrar en un proceso de socialización de los medios de producción, cuando nuestro hermano Nicolás, Presidente de la República y Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional  Bolivariana, plantea que las medidas que se han tomado son apenas la punta del iceberg, es así, apenas hemos comenzado un proceso de control de la comercialización de bienes por parte de la burguesía parasitaria, y los estamos haciendo con las estructuras del viejo Estado, esta acciones en el mediano plazo no son sustentables, por eso es que esto es apenas la punta del iceberg, son solo el inicio de la transformación estructural de la economía y en consecuencia del Estado.

Para llevar esta batalla hasta las últimas consecuencias tenemos que seguir actuando como Chávez, tal cual él no los dejó planteado en el texto constitucional y en la LOTTT, el pueblo debe ejercer la soberanía de manera directa (artículo 5 CRBV), para ello debe asumir la gestión pública (artículo 62 CRBV). Para asumir la gestión pública la clase obrera debe ser la protagonista de los procesos de educación y trabajo (artículo 1 LOTTT), los cuales son los procesos fundamentales para alcanzar los fines del Estado (artículo 3 CRBV), los cuales se fusionan en un solo proceso, el proceso social de trabajo (artículo 295 de la LOTTT), cuya dirección es el desarrollo integral del ser humano y la manera de lograrlo es a través de la justa distribución de la riqueza (artículo 299 de la CRBV) y para ello debe eliminarse toda forma de explotación capitalista (artículo 25 de la LOTTT), y así alcanzaremos la independencia, la soberanía y la libertad (artículo 1 y 5 de la CRBV)

En conclusión planteamos que para consolidar la conversión de Hugo en pueblo, que es lo mismo que llevar la revolución a su punto de no retorno, es decir, cerrar la transición del capitalismo al socialismo y comenzar el periodo de la patria socialista, la clase obrera debe asumir la gestión directa y democrática de la dirección del proceso social de trabajo, y así definir la contradicción planteada en favor de la socialización de los medios de producción.

La clase obrera venezolana, entiéndase los que tienen los medios de producción y los medios de seguridad y defensa en sus manos (obreros y militares), es el sujeto social que tiene la “llaves de San Pedro”, nos toca utilizarla y abrir las puertas de una nueva era, de una nueva fase de desarrollo, no solo de nuestra patria si no de la humanidad, y así lograremos el objetivo que nos unió por siempre y para siempre a Hugo, nuestra independencia, soberanía y libertad.

 

Seamos leales a nuestro amado Comandante Supremo Hugo Chávez Frías

¡¡¡Chávez vive y vivirá eternamente!!!

 

Universidad Bolivariana de Trabajadores

“Jesús Rivero”

Comisión Nacional de Autoformación Colectiva, Integral, Continua y Permanente

 

Caracas, 8 de enero de 2.014

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