La especulación y el capitalismo

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Escrito por Zeus Márquez

Especular es jugar con los precios de las mercancías para obtener un mayor beneficio, y es algo que se hace en cualquier economía capitalista. Aunque en ocasiones se note más o se note menos, en donde exista capitalismo siempre hay especulación. El capitalismo se basa en ella para el comercio de productos. Por ejemplo, en temporadas navideñas, donde todos queremos comprar pernil, arbolitos de navidad, pintura para la casa, etc., es común que los comerciantes hagan “su agosto” aumentando el precio debido a la alta demanda de los productos. Esto sucede con el resto de mercancías (carros, electrodomésticos, casas, etc.) que se comercialicen en una economía capitalista. También ahí hay que incluir el dólar que, como se compra y se vende, es también una mercancía.

Ahora hay que añadir varios factores importantes al tema en cuestión. En primer lugar, una burguesía parásita como la venezolana, quién ya desde finales de los años 70`s dejó de invertir en capital fijo, hablando claro: no invierten en maquinarias modernas. Otro ejemplo de su parasitismo es la cantidad de dinero que se les ha otorgado para importar y lo único que han hecho es engordar su fortuna. Sólo en el año 2012 se les otorgó 25.000 millones de dólares –algo que reconoció el ministro Giordani-. Un dinero que jamás volvió a verse por aquí (ni siquiera en forma de mercancías). ¿A dónde ha ido este dinero? Una parte va al mercado paralelo de dólares. Pero el cinismo es tal que, según las propias cifras de los empresarios, Venezuela es el país que más envía –después de EE.UU- dólares a cuentas en Panamá. Se calcula que en los últimos 15 años, se han enviado 150 millardos de dólares, digamos 3 veces nuestras reservas internacionales (ahí está el grueso de la cuestión: la fuga de capitales). Todo este panorama nos deja un poco más claro el por qué de los precios tan exorbitantes de las mercancías. No producen nada, se llevan los dólares del país y traen pocas mercancías (como decía el titulo de un artículo de Ultimas Noticias “no hay celulares pa´ tanta gente”, por ejemplo). Los capitalistas usan una de sus herramientas favoritas: la especulación. Solo falta agregarle un último detalle (ocasionado por la combinación de estos factores): la inflación. Ahora se ve con claridad por qué ¡las neveras están en 200 mil bolívares!

Entender el funcionamiento de una economía capitalista no es tan complicado como se piensa. Sencillamente si se demanda mucho y se produce poco, tenemos especulación, inflación, desabastecimiento, etc. ¿Por qué no se produce? La burguesía nacional nació siendo un parásito del Estado.

¿Qué ha hecho el Gobierno Bolivariano?

El gobierno ha dado un primer paso: intervenir algunos de los grandes especuladores como Daka, EPA, Pablo Electrónica, etc.; ha decretado leyes para controlar el precio de los automóviles; prohibido las publicaciones de precios en las paginas web como Mercadolibre, Tucarro.com, etc., y recientemente ha creado un nuevo órgano de control: “La Corporación de Comercio Exterior”. Los militantes que nos encontramos en la vanguardia de la revolución saludamos estas medidas y estamos convencidos de que sí era necesario empezar a hacer algo.

¿Cuál ha sido el resultado?

Las medidas han tenido un primer efecto positivo animando a un sector de las bases revolucionarias, lo que se demostró en las elecciones del 8-D, donde el resultado electoral favoreció sin duda a la revolución. Pero la situación política y económica del país está en un punto decisivo y cualquier medida que se tome debe ser radical y completa. ¿Por qué decimos esto? En la medida en que la mayoría de empresas siguen estando en manos de los capitalistas, sólo en las empresas intervenidas por el Estado se ha logrado bajar precios. Pero, ¿y en las que no? ¿Y qué pasa cuando salen el ejército y los entes públicos de las empresas intervenidas? Los capitalistas no nacieron ayer, ellos “se las saben todas” en los temas de economía burguesa. La burguesía no tardará en pasar al ataque llamando a sus contadores y abogados para utilizar trampas legales y para maquillar las cifras y así poder remarcar los precios. Aumentan un porcentaje y luego hacen un descuento engañoso para seguir manteniendo sus niveles de ganancia. O dejan de importar directamente, buscan una empresa de maletín que lo haga por ellos y meten la excusa que su mercancía fue comprada a “proveedores venezolanos” y, por lo tanto, que ya no utilizan dólares de Cadivi, o cualquier mentira de esas. Otra posibilidad, es que vacíen sus anaqueles o cierren sus empresas, para intentar culpar al gobierno de esta situación.

¿Qué proponemos ante esta situación?

Antes que nada, es necesario tener claro que las fuerzas del capitalismo y el imperialismo nunca van a adecuarse a nuevas relaciones de carácter más humanas, creer esto es un error romántico. Revolución que se detiene se estanca, está destinada a perecer, y nosotros no podemos permitir que ocurra esto, el legado del Comandante Chávez era avanzar. Es necesario que las intervenciones se extiendan al conjunto de la economía, se estatice la banca, la tierra y las principales empresas y esto, a su vez, sirva de palanca para impulsar el poder obrero y popular. Que se elijan en las empresas y en los barrios delegados, elegibles y revocables en todo momento y que sean los trabajadores y el resto de oprimidos constituidos en comités, elegidos en asambleas, de manera democrática, los que realicen las intervenciones de las empresas especuladoras, y que, en todo caso, luego llamen a un fiscal del Indepabis o de la institución responsable para que certifique la acción. Al mismo tiempo que se realicen censos en todo el país para conocer las necesidades de la población. Que sean estos comités los que comiencen a administrar las fabricas y los grandes comercios y cualquier aspecto de la vida cotidiana, éste es el embrión de un Estado Obrero y Comunal, como lo soñaba el Comandante.

Ya escucharemos por allí a la burocracia del Estado decir que esto es complicado, pero ello es totalmente falso, los mismos trabajadores organizados en sus centros de trabajo pueden realizar estos censos y que en la Asamblea se apruebe para dar el aval de su veracidad, y de igual forma en los barrios y sectores populares. La burocracia intentará decir que esto es imposible, pero sólo lo dicen por el temor a que, con otro tipo de organización, sus cargos ya no sean necesarios, le temen a perder los privilegios que les otorga el Estado burgués. La burocracia nunca pensará como la clase trabajadora y el pueblo, la lógica de un burócrata es la del egoísmo individual, y su visión es un desprecio total a las masas trabajadoras y a los oprimidos.

Si las medidas no son completas, lo que en un principio fue positivo perderá su efecto, pudiendo ser incluso un factor de desmoralización. Por ello, presidente Nicolás Maduro, así como el resto de dirigentes de la revolución, ustedes tienen una gran tarea, deben llevar las medidas hasta el final. Los trabajadores y el pueblo bolivariano han demostrado, una vez más, que somos un ejército listo para la batalla, sólo falta que sus generales (ustedes camaradas) les hagan el llamado para ir a la carga contra los que han dominado el país durante años, con masacre y opresión: la burguesía, la burocracia que la defiende y el imperialismo. Ni perdón, ni olvido. Presidente Nicolás Maduro, las filas revolucionarias le damos el poder para ir hasta el final. ¡Sí se puede! ¡No volverán! ¡Que viva el legado del Comandante Chávez!

Tomado de: http://www.elmilitantevenezuela.org/index.php?option=com_content&view=article&id=7395:la-especulacion-y-el-capitalismo&catid=3&Itemid=100037&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter

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