Nuestros logros intangibles

image

Marx Gómez*

Cuando se habla del Legado de Chávez, la mayoría de las veces solemos asociarlo a la cancelación de algunas deudas históricas, la reivindicación de algunos derechos, la aplicación de algunas políticas sociales. Es decir, suele asociarse El Legado a una gestión de gobierno de poco más de tres períodos. Y digo “algunas” porque sabemos que todavía hay deudas históricas por cancelar, derechos que reivindicar y políticas por implementar. La lucha sigue, eso lo tenemos bien claro.

Que no se me mal interprete, no quiero decir con lo anterior que El Legado no implique todas esas conquistas populares. En efecto, ellas son el vivo ejemplo de un quiebre en el devenir histórico de nuestra sociedad y el salto cualitativo hacia la construcción colectiva de una sociedad anti-capitalista. Y, precisamente, al referirnos a un salto cualitativo, estamos haciendo mención a aspectos intangibles, difícilmente cuantificables, que son parte también de ese Legado. Me atrevo a decir que es la parte más hermosa: esa dialéctica entre la energía social y la objetivación de esa energía. En otras palabras: nuestra fuerza constituyente y constitutiva de este proceso revolucionario.

La creciente politización de nuestra sociedad, en particular de nuestra juventud como relevo generacional; el florecimiento de organizaciones populares de diverso tipo; la emergencia de la praxis comunera en varios puntos del país –pienso en Mérida, por ejemplo: http://rednacionaldecomuneros.blogspot.com/2013/08/audiovisual-del-encuentro-de-la-red.html -; son aspectos intangibles del Legado de Chávez. Sus palabras y su militancia, aún con las contradicciones propias a todo ser humano, eran el espejo donde empezamos a vernos, sentirnos, encontrarnos, hablarnos.

Hay que darle mayor auge al protagonismo de esa democracia participativa y protagónica que consagra nuestra constitución. ¡Aquí no se rinde nadie! ¡El Legado de Chávez somos nosotros pueblo!

 *kinkallavisual@gmail.com

Anuncios